Los locales se vieron sorprendidos por el dominio de los ourensanos que, sobre todo en la primera mitad, fueron superiores. La primera ocasión del Ourense nació de las botas de Seoane, que tiró congarra y Ríos no pudo atrapar el balón dejándolo colgado en el área para que Martín no acertara a rematar.
La ocasión más clara del Pontevedra B se vio en los instantes finales de la primera mitad. Tras un corner mal botado del Ourense, el Pontevedra inicia un contra ataque yéndose Pablo Berros de sus rivales y colocando el esférico a la banda derecha de Vladimir -había ganado en carrera a los defensas ourensanos-, quien por pocos centímetros no llega al balón para rematar.
Pero cuando los de Luís Casais mejor estaban jugando teniendo además el viento a favor, el árbitro se equivoca y pita un penalti que no fue, Adrián Gómez protesta y el colegiado le muestra roja directa.
El Pontevedra B encaja el tanto del empate desde las botas del portero del Ourense y tiene que jugar más de treinta y cinco minutos con un hombre menos. Los locales siguieron intentándolo pero ya no hubo forma de que se viniesen arriba. Sufrieron sobre todo por las bandas,ya que los carrileros del Ourense no dieron tregua a los pontevedreses ganándoles casi todos los balones.
Los de Romero tuvieron tiempo para anotarle a Ríos dos goles más,uno en el tiempo de descuento, y dejar a los de casa con mal sabor deboca tras haber encajado dos victorias consecutivas. El Ourense ha dado un golpe en la mesa con seis de seis.

Fuente: La Región