CD. Ourense: Berto, Seoane (Gonzalo, min. 56), Oli, Josu, Germán, Antonio, Sangines, Bruno (Rubén, min. 46), Quintairos, Martín (Nuno, min. 65), Rafa.
Coruxo: Jorge Pérez, Marcos Alonso, Jacobo Campos, David Campos, Costas, Josiño, Richi (Jaime, min. 79), Antúnez, Marco, Mouriño (Rubén, min. 90), Óscar Fondevila (Baptiste, min. 54).
Árbitro: Javier Perez Prado (Colegio Gallego). Amonestó a Josu por los locales y Marcos Alonso, Jacobo Campos, David Campos, Richi, Baptiste por los visitantes.
Goles: 0-1, min. 2: Richi; 0-2, min. 61: Richi; 0-3, min. 61: Richi; 1-3, min. 72: Quintairos.
Campo: O Couto. Unos 800 espectadores.
El Coruxo manejó el partido a placer con balón o sin balón. Cuando lo gestionaban brotaban combinaciones por los flancos y por el interior y cuando se retrasaban hacia su área aprovechan las continuas imprecisiones para contragolpear. El repliegue a paso de tortuga de los rojillos no fue el único pecado del Ourense. El equipo estuvo contemplativo y careció de contundencia. La factura tardó dos minutos.
Antúnez llevó el volante en las acciones más peligrosas del Coruxo y en el primer intento recogió un balón que se comió Sanginés, se deshizo de Martín y centró para que Richi, sin vigilantes, enviase la pelota a la red en un remate de alta precisión. Al resto de los remates fueron mucho menos precisos. Marco dispuso de los más claros para encarrilar el partido ante un Ourense que se diluía en centros a ninguna parte y disparos desde el más allá. El Ourense jugó sin intensidad. Las pocas veces que pisó el acelerador el Coruxo llegaba tarde, agarraba y daba la patada. Rafa puso el acento incisivo entre la apatía pero sus incursiones murieron en brazos del portero vigués.
Romero buscó la reacción en la medular. Prescindió de Bruno para incluir al ex céltico Sergio García. Josiño Abalde refrescó el ataque con Baptiste, que en su primera intervención casi incrustra un rechace de un córner en la red. Romero respondió con un retoque defensivo. Fue el último amago de empate antes del golpe devastador. Ni el tanto anulado fue revulsivo ni el retoque defensivo dio solidez. Richi rebasó dos veces a Berto en apenas dos minutos. Hizo su segundo tanto con oportunismo, al capturar un rechace del portero ourensano y el tercero por piernas al escaparse y concretar con una vaselina.
FRANCISO ROMERO:
‘Ya lo dije durante la semana que tenía muchas dudas, que a este equipo le falta ritmo todavía, se nota que van al choque. Las dudas se transmitían porque me daba igual casi que jugara uno que otro, porque no acababa de ver ese equipo, esa alineación ideal’, señalaba Romero después del partido. ‘No estuvimos finos, el balón se movía muy lentamente cuando nuestro estilo es precisamente todo lo contrario. La velocidad de balón es lo que no tuvimos’, añadía el técnico.
‘Los jugadores del año pasado no acaban de tener esa chispa que tenían, pero no sólo se ha visto en este partido sino a lo largo de toda la semana, durante los entrenamientos. Esa facilidad que tenían para desbordar, para controlar el balón y para salir con él controlado no la han recuperado todavía, como ya ocurrió con equipos de inferior categoría en pretemporada’, sentenciaba el técnico del C.D. Ourense.
JOSIÑO ABALDE:
‘No se puede poner ningún pero a este partido, sobre todo teniendo en cuenta que salió a la perfección todo lo que habíamos trabajado durante la semana. Se había apuntado que nuestra arma tenía que ser el contragolpe, aprovechando la velocidad de Richi arriba -fue el autor de los tres goles del Coruxo- y que cuando no pudiéramos contragolpear, ésa era la otra premisa, teníamos que combinar, pero sin riesgos, en su campo, y esto también salió a la perfección’, explicaba ayer un satisfecho Josiño Abalde, entrenador del Coruxo, al final del partido.
Fuente:El Correo Gallego y Faro de Vigo.