La resolución de la eliminatoria entre el Ourense y Racing quedó aplazada para la vuelta en A Malata, después del empate en O Couto.
La salida del conjunto de Francisco Romero acorraló durante los primeros instantes a un rival lento e impreciso. Los rojillos se aproximaron con gran facilidad a los dominios de Paco, quien tuvo que enviar a córner un centro envenenado de Antonio. Fue solo el primer aviso de los anfitriones, que combinaban con sencillez, sobre todo por la derecha.
No se habían cumplido los primeros cinco minutos cuando Sanginés habilitó a Pablo Barreal, que le ganó la partida a los centrales para rematar a gol, pero el asistente de esa banda anuló la jugada por un dudoso fuera de juego. El lance no amilanó a la escuadra ourensanista, que siguió envalentonada, hasta que otra vez la conexión entre sus delanteros terminó en una dejada a José Arenas, que definió con un tiro cruzado.
El gol sembró de dudas a los racinguistas, aunque las indicaciones de Juan Veiga desde el banquillo sirvieron para ajustar los marcajes y para poner fin a la primera andanada local. El ritmo del choque comenzó a parecerse más al de un entrenamiento estival, aunque eran los rojillos los más peligrosos.
Casi media hora había transcurrido, cuando llegó el primer tiro del Racing entre los tres palos, un golpe seco de Jesús, que le salió demasiado centrado, fácil para el debutante Pablo Pérez. Incluso la réplica de Sanginés puso en mayores apuros a Paco, que desvió a córner con la punta de los dedos. El juego de ataque languideció en el último cuarto de hora del período inicial. Un caldo de cultivo en el cual los ferrolanos sacaron mejor provecho, con un preludio firmado por David Franch, con un disparo desde la frontal del área que se le marchó arriba. El propio pivote fue el encargado de firmar las tablas, imponiendo su altura para cabecear un buen servicio de De Palmas, que había doblado bien a Carlos en una incursión por la derecha.
Apuntando al segundo tiempo, sólo los hermanos Veiga optaron por modificar su formación, retrasando a Franch a la posición de central, para darle el medio centro a Rubén, mientras que Álvaro entró en el carril izquierdo, desplazando en la misma línea medular tanto a Carlos como Javi Vicente. De entrada, el cuadro visitante se mostró mejor ubicado y al Ourense le costó recuperar el control del esférico.
Francisco Romero también intentó refrescar a su combinado. El Racing marcaba una pauta en la que lograba ocupar de modo racional el terreno, pero carecía de pegada. El encuentro ya no dio mucho más de sí.
Fuente:La Voz de Galicia.