El C.D. Ourense afronta su encuentro frente al Coruxo en O Couto con la urgencia de despejar fantasmas. Los últimos resultados, incluso los que han resultado positivos, dejan una sensación de falta de frescor en un equipo que hoy puede dejar en el baúl de los recuerdos esa sensación si se impone con holgura a su rival.
Semana atípica, una más, para un C.D. Ourense que afronta este encuentro frente al Coruxo con la única urgencia de despejar los fantasmas surgidos en los últimos días al calor de los resultados y en torno a la falta de frescura que está padeciendo el juego del conjunto rojillo, una situación preocupante si se tiene en cuenta que en 15 días se afronta la promoción.
El C.D. Ourense vivía ayer su última sesión de entrenamiento de la semana antes del encuentro con el Coruxo -un conjunto que, no se olvide, venció hace unos días al imbatible Compostela-. Poco trabajo específico pensando en el rival, y es que Romero sabe que lo que tiene que hacer este Ourense es recuperar su juego, su estilo. Los jugadores son también conscientes de ello y se aplican en el cometido. El encuentro ante el Coruxo no es uno más. Parecía que ya estaba todo hecho pero el caso es que el segundo puesto no está asegurado vista la presión del Montañeros, y los de Romero tendrán que pelear por aguantar esa plaza hasta el final, porque puede que incluso el premio sea mayor si se conserva ese segundo puesto. Pero todo ello pasa primero por ganar este partido, un encuentro para el que Romero deberá hacer de nuevo cambios en su esquema habitual.
El técnico no podrá contar con un Adrián que todavía no ha encontrado el tono después de su ausencia por sanción y Oli sufre un problema de tortícolis que también le saca de los planes del técnico. Así las cosas, será una vez más la zaga la que presente el mayor número de variaciones, con Portela y Josu en el centro de la misma y Rafa y Seoane en los laterales. El centro del campo vuelve a su ser, con Moisés Pereiro como director de juego acompañado de Antonio, y arriba no se producirán cambios, excepto en el enganche, que vuelve a ser Breogán. Sanginés, Arenas y Martín formarán el trío atacante.
Son los mimbres de Romero para mantener intacto el buen balance del Ourense en O Couto, donde no conoce la derrota.
Fuente:La Region