AROSA:Moncho, Alberto, Jonathan, Miguel, Santos, Manu Rodríguez, Juanito (Valiñas, min.67), Luís Alberto, Hugo Soto (Samu, min.85), Padín y Chiño (Cristian, min.77).
OURENSE:Berto, Josu, Rafa, Simón, Adrián, Antonio Fernández, Jaime (Seoane, min.60), Levi (Sanginés, min.60), Martín, Moisés y José Arenas (Roberto, min.76).
GOLES: 1-0, Hugo, min.3; 2-0, Hugo (p), min.21; 2-1, Jaime, min.45; 3-1, Padín, min.59; 3-2, José Arenas, min.62; 4-2, Hugo, min.63; 5-2, Hugo, min.73; 6-2, Hugo, min.85. Árbitro: Cinza Leira, auxiliado por Veiga López y García Villaverde. Mostraron amarillas a Alberto, Miguel, Manu Rodríguez, Juanito por el Arosa. Expulsaron por roja directa a Adrián por el Ourense.
INCIDENCIAS: Primer encuentro de la segunda vuelta de tercera división, disputado en el estadio municipal de A Lomba ante unas 300 personas.
La visita del 18 enero del año 2009 al campo de A Lomba de Vilagarcía de Arousa queda inmortalizada en el catálogo de los accidentes más sonrojantes del Ourense. En el lugar de los hechos esperaba un adversario anclado en zona de descenso y en crisis aguda de confianza, pero el Ourense jugó con una defensa de cera abandonada a suerte. Una pájara defensiva de campeonato costó seis goles, de los que cinco los marcó el mismo jugador, Hugo Soto, con la colaboración de un ex rojillo, Carlos Padín. Y no se puede acusar al Arosa de olvidar la piedad porque el batacazo pudo alcanzar dimensiones descabelladas.
La derrota derrama mucha agua fría sobre la fiabilidad de un candidato a jugar la promoción de ascenso que ha caído demasiadas veces en la vulgaridad lejos de O_Couto. Es muy pronto para vivir sin futuro en una Tercera División en la que sólo gana siempre el Compostela, aunque si el Ourense no traslada el espíritu que le impulsa en sus partidos de casa a las visitas a campo ajeno tendrá muchos problemas para salvar la temporada.
El Ourense se fue a la lona muy pronto, pero puede dar gracias por la indulgencia del Arosa en el remate. Una contención en estado vegetativo permitió las llegadas de los arousanos y sólo pudo responder cuando el peligro ya se le había hecho encima. Hugo Soto lanzó el primer zarpazo al tercer minuto de juego y casi acierta con el segundo en una incursión de Padín por la derecha. La pelota pasó bajo la bota del delantero del Arosa.
La tarde tomó visos de debacle con la expulsión del central Adrián cuando apenas se había superado el minuto 20 de juego por despejar con el brazo una pelota sobre la línea de gol. El zaguero había participado junto con su compañero Simón en una acción defensiva que salvó el tanto de Chiño en el último metro. Hugo Soto hizo su segunda diana engañando a Berto en la ejecución de la pena máxima. Sólo el Compostela le había hecho dos goles al Ourense en los 30 minutos iniciales en toda la primera vuelta. La avería era general. Josu dejó el flanco derecho de la zaga a Antonio para emparejarse con Simón en el centro, pero en inferioridad numérica afloraron más grietas.
Berto tuvo que intervenir y también se ayudó del poste para evitar que la herida se agrandara. La respuesta del Ourense antes y después de los goles del Arosa se limitó a un puñado de lanzamientos de faltas laterales y córners. No remató ni una. Ni siquiera la que le valió el gol cuando ya se había rebasado el minuto 45. Jaime botó la falta desde el semicírculo central y la pelota voló hacia Moncho, que no sólo no impidió que llegase a la red sino que le alfombró el camino.
El Ourense ya estaba bajo sospecha, pero el regalo del portero del Arosa abría la puerta a la hazaña. La segunda parte tuvo un toque de locura que despertó con violencia a los rojillos de sus ensoñaciones. En apenas 20 minutos cayeron tres goles más. Padín incrementó la renta de los vilagarcianos al remachar un balón procedente de la esquina que repelieron entre Berto y el larguero. Antes de la avalancha Romero encomendó a Seoane el cometido de restañar el centro de la defensa y Josu regresó al lateral. Además, Sanginés refrescó el ataque por la derecha.
Nada más sacudirse el dominio el Ourense volvió a recortar su desventaja con el décimo gol de José Arenas. Quedaba media hora de partido, pero los locales sólo necesitaron sacar de centro para dejar claro que la victoria les pertenecía. Hugo cazó un servicio desde la izquierda para elevar su cuenta de dianas a tres. Sólo la inseguridad que persigue a un equipo que ha encajado 28 goles en siete partidos alimentó la incertidumbre del resultado, pero el Ourense no tuvo ocasión de volver a engancharse al partido porque descuidó por completo sus dominios íntimos. El reto consistió en evitar la humillación después de que Hugo hiciese su cuarto gol al enviar lejos del alcance de Berto un balón servido por Padín tras un contragolpe que desnudó a la defensa rojilla. El Arosa insistió en la misma tecla y hubo un sexto. El Lugo y el Negreira dictarán si este equipo también tiene la moral de porcelana.
Fuente:Faro de Vigo.