El entrenador del Ourense lamentó el escaso caudal de ocasiones generado por su equipo en el García Calvo y también se mostró contrariado porque el gol del Negreira llegase cuando el dominio era más firme. "Cuando más control teníamos del juego, porque en la segunda parte no tiraron a portería, llega una jugada desafortunada, una mano involuntaria en el lateral, la metieron arriba y Berto no anduvo fino y vino el gol. Tampoco nosotros, aunque dominamos, no tiramos mucho a portería. Hay que tirar, no se puede tener el balón por tener. Tuvimos el 60 por ciento de la posesión, pero si no tiras a portería no hacemos nada y eso fue lo que nos pasó".
Romero ahondó en las dificultades que encontró el Ourense para abrir la defensa nicrariense. "Al área hay que llegar, no estar. A veces están situados y si estás situado es difícil finalizar porque el lateral o el central te tienen fijado y así es difícil. No acabamos de llegar, de hecho no se tiró a portería. Sí dominamos, sí tuvimos córners y ellos tiraron un córner en todo el partido. Tuvimos faltas, posesión, nos acercamos a la portería, pero sin definición final. Se ha visto que hace falta un nueve, alguien que en una de esas jugadas aproveche el rebote. Ya en la primera parte, un par de balones quedaron en el área sin nadie que entre a finalizar. Hay que mejorar esas cosas porque no podemos llegar tanto arriba sin tirar. Hubo dominio ficticio y eso no puede existir en el fútbol".
El técnico ourensano entiende que el árbitro perjudicó a su equipo en una caída en el área de Breogán a la hora de partido: "Creo que hubo un penalti claro. Lo agarraron dos veces y lo tiraron por detrás cuando llevaba la posesión del balón hacia el portero, pero sabemos que es difícil que te piten esas cosas, aunque tienen que empezar a pitarlas porque sino tienen mucha ventaja las defensas".
Romero reconoce que el posicionamiento del Negreira complicó la ofensiva rojilla: "No es fácil atacar contra un equipo así, pero los teníamos muy metidos y controlados. El problema es que te roben las contras, pero no lo estaban haciendo porque de hecho en la segunda parte no tiraron ni una vez a portería. Berto no cogió un balón hasta el minuto 42 con esa jugada desafortunada. Daban por hecho el empate porque la segunda parte fue muy nuestra. Pero claro, faltó finalizar alguna acción, pegar desde lejos para que la defensa saliese a buscar. Queríamos entrar con ellos. Cuando una defensa se mete tan atrás hay que buscar la jugada individual, buscar tiro, porque si la sacas fuera y centras te encuentras con que no hay gente rematadora esperando".
En referencia a las escasas alternativas, particularmente ofensivas, que le ofrece la plantilla, Romero comentó que "teníamos un defensa, Gonzalo, un centrocampista, Vilachá, y a Jaime para el interior izquierdo. No había nada más. En Ourense tampoco quedó nada para arriba. Hay que seguir trabajando. El otro día hicieron dos goles y tuvieron ocasiones y ahora no tienen por qué dejar de tenerlas. Fuera de casa, cuando hay diez por detrás del balón, hay que jugar de otra manera, con calma, combinar más. No desesperarse y echar el balón rápido arriba porque es la forma más fácil para el contrario".
Añadió que "el balón no corría bien, no regaron y la hierba estaba altísima para que no rodara. Son triquiñuelas del fútbol que nosotros también intentamos poner de nuestra parte cuando jugamos en O Couto, pero la hierba no puede estar a la altura que estaba".
Fuente:Faro de Vigo.