Ourense: Berto, Josu, Seoane, Portela, Adrián, Antonio, Sanginés (Jaime, min. 72), Roberto Dacosta (Breogán Pereiro, min. 63), Martín, Moisés Pereiro y José Arenas (Gonzalo, min. 88).
Arosa: Moncho, Jhonatan (Juanito, min. 67), Jesús, Miguel, Santos, Manu Rodríguez, Luis Alberto, Nelo, Fernando, Carlos Padín (Cristian, min. 83) y Hugo Soto.
Árbitro: Carlos Carballo Vázquez, auxiliado por Cordon y Fernández, del Colegio de Lugo. Amonestó a Adrián, Moisés y José Arenas por los locales, y a Jesús por el Arosa.
Goles:1-0 min. 48. Sanginés.2-0 min. 69. Jose Arenas.
Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de Liga en Tercera División disputado en el campo de O Couto, con cerca de 900 aficionados en las gradas.
El Ourense parte de una victoria en su camino hacia la categoría perdida. Cualquier análisis sobre el tiempo que empleará el equipo ourensano en regresar a Segunda B es prematuro. Está todo por hacer, incluso el bloque que tiene que encargarse del reto, pero los tres primeros puntos caen al casillero rojillo. Y un triunfo inyecta convicción, que es muy de agradecer para afianzar el crecimiento del equipo a la espera de nuevas incorporaciones para reforzar puntos sensibles. El calendario ha sido un aliado más porque el Arosa era el rival idóneo para ponerse en marcha.
Al partido no se le puso cara de septiembre hasta la segunda parte. La primera fue un tostón del que se pueden extraer pocas (o malas) conclusiones. El tanteo se cobró media hora de encuentro y el Ourense incluso dio algún paso en falso con esporádicos desajustes en la medular y en la contención. Algún despeje defectuoso, algún boquete por la zona central y una cadena de pérdidas envalentonaron a un Arosa demasiado contemplativo en el arranque. La presión ayer era para el de casa y, con un poco más de ambición, los de Juan Laxes hubieran complicado el regreso del Ourense a Tercera División 23 años después.
Romero intercambió a sus hombres de banda, Arenas y Sanginés (la gran novedad en el once básico moldeado en la pretemporada), con el partido en marcha y también rotó a sus piezas en la medular sin que el triángulo formado por Antonio, Moisés y Dacosta adquierese el control.
La combinación se hacía imposible por la sucesión de errores en la entrega y por la enorme distancia que por momento se abrió entre las líneas. Al Ourense no le queda más remedio que afinar mucho más para cuando se encuentre con un adversario verdaderamente atrincherado. Apenas le costó tres minutos de la segunda parte acabar con la resistencia del Arosa. José Arenas conectó con Sanginés en el vértice derecho del área de Moncho y un disparo cruzado del ex pabellonista inauguró el marcador de la temporada 2008-2009.
El portero pontevedrés reverdeció sus recuerdos de O Couto en una tarde de mucho trabajo. Desvió remates de Martín y Antonio en las réplicas del primer gol del Ourense. Su equipo ya no hacía pie sobre el terreno de juego y en apenas 15 minutos se sucedieron cinco remates que pudieron disparar la ventaja. Romero optó por dar refresco a la línea de ataque con la entrada de Breogán por Dacosta.
La irrupción del pequeño de los Pereiro resultó providencial en la elaboración del segundo gol. Funcionó la combinación desde la medular y cuando la pelota llegó al área José Arenas fusiló a ras de césped. El Ourense copó el escenario.
El partido era de lo más confortable hasta que un clamoroso despiste defensivo permitió a Hugo encarar a Berto. La salida del portero desvió el primer remate y Portela, a un metro de la línea, sacó el segundo. Hubo un tercer zarpazo desde las botas de Padín, pero los dedos del portero del Ourense y el larguero desactivaron el último intento de remontada que lanzó el Arosa. Los rojillos sacaron los fuegos artificiales, pero adolecieron de una dosis mayor de veneno para redondear una victoria que es, simplemente, eso.
Fuente: Diario de Arousa y La Region.