Romero, el entrenador del Ourense, se encuentra entre la espada y la pared. Es consciente que su conexión con la mayoría de los jugadores de casa podría mover voluntades para que se quedasen. Es consciente de ello, pero ‘no puedo hacer nada, no puedo tener el valor de decirles algo si después no puedo cumplir’, remarca. No esconde que en este tipo de situaciones ‘lo normal es que pretendan marcharse, es difícil pararlos’.
Es conocedor de las ofertas que van llegando. A Taranilla, por ejemplo, le van surgiendo desde varios ángulos, pero es uno de los jugadores que viendo un proyecto serio se podría quedar. Por Aloisio han preguntado en los últimos días desde Fuerteventura. Los informes sobre el jugador han sido positivos. Lo de Yebra ya es una cascada de rumores. En Canarias se lo rifan, pero ocurre que la situación de la mayoría de los equipos tampoco es de fiar. Todos están al borde de la ruina y amenazados por las denuncias ante la Federación. Por ejemplo, el Lanzarote era uno de los equipos que pujaba por el ourensano, pero acaba de quedarse sin presidente y esta semana renunciará la directiva.
El que parece tenerlo casi todo atado es Pablo. El Lugo le ha llamado, ha habido negociaciones y todo el proceso está muy adelantado. Parece ser que lo único que el jugador quiere es un contrato de dos años. Si lo consigue seguro que firma.
FUENTE:La Región.