FUERTEVENTURA:Novoa; Soto, Casquero, Miguel, Iker Gereñu; Eloy (Richard, minuto 84); Futre, Joropo (Maciot, minuto 46), Gustavo, Moisés; Memo.
OURENSE:Manu Taranilla; Josu, Rives, Aloisio, Portela; Yebra; Álvaro (Juan, minuto 62), Lozano, Jaime Noguerol, Jaime Moreno (David, minuto 88); Anxo (Martín, minuto 75).
Goles:1-0 Minuto 2: Gustavo, de penalti; 1-1 Minuto 11: Aloisio.
Árbitro:Adolfo Martínez Martínez, del Comité murciano.
Incidencias:Partido correspondiente a la 37 jornada de liga disputado en el campo municipal de Los Pozos ante unos 1.200 espectadores.
Empató el Ourense en un campo complicado ante un rival que se estaba jugando sus opciones de disputar la fase de ascenso, el Fuerteventura. El punto sería valioso en otras circunstancias, pero en una situación límite apenas alivia porque los resultados de los directos rivales no ayudaron. La victoria del Alcorcón cerró definitivamente la puerta de la salvación directa para los rojillos y el empate del Villa del Santa Brígida ante el Universidad de Las Palmas cuando pasaban cuatro minutos del tiempo reglamentario condena a depender de los canarios en la última jornada en la pelea por el mal menor de la promoción de permanencia. El Ourense tendrá que ganar el domingo al Alcorcón en O Couto y que surtan efecto sus plegarias.
Los de Romero se vieron además con el durísimo lastre de un gol en contra en el primer minuto, pero reaccionaron muy bien y en su primera llegada, antes del cuarto de hora, Aloisio marcaba un importante tanto. De ahí hasta el final un nombre propio, don Manuel Taranilla, autor del enésimo recital bajo los palos y artífice del punto cosechado.
La iniciativa la llevó desde el principio el equipo local. La desgracia se cebó con los ourensanos en el primer minuto, cuando el colegiado indicó un penalti -fue claro- de Aloisio sobre Memo que Gustavo se encargaría de convertir engañando por la izquierda de tiro raso a Manu Taranilla.
Con el marcador a su favor, el Fuerteventura llevaba la iniciativa pero con un Ourense que también buscaba sorprender, y es que los puntos eran tan necesarios en un bando como en otro, y los de O Couto se lanzaron a la heroica. Y con fortuna, ya que a los trece minutos de juego, despiste total de la defensa local en una entrada por banda de Álvaro y Aloisio, que no había regresado a su zona defensiva tras un tiro de falta bombeada sobre el área canaria, empujaba desde cerca el uno a uno.
Los locales volvieron a hacerse con el control, mientras el equipo rojillo respiraba aliviado de nuevo con las tablas en el marcador. Pero el control del centro del campo, de la posesión y de las ocasiones era para la escuadra majorera.
Memo probó con un disparo en el minuto 22 que se perdía rozando el palo. A renglón seguido, respuesta del Ourense, que no se rendía tampoco y buscaba el peligro en jugadas de fútbol más directo, en busca de balones largos, rechaces y segundas acciones. Así, Álvaro disparaba con intención pero el zaguero Iker Gereñu enviaba a córner muy atento.
En la recta final de este primer período redoblaron sus esfuerzos los locales mientras el Ourense se replegaba, con la intención de llegar al intermedio manteniendo el marcador. Se pudo ir el equipo local con el tanteador a su favor a través de un disparo de Moisés muy fuerte y que iba pegado al palo pero Manu Taranilla, soberbio, enviaba a córner en un paradón.
La continuación arrancó con un Ourense defendiendo bien su renta y buscando los contragolpes, sin tanto poder de llegada como en el primer período. A los trece minutos de la reanudación, buena jugada entre Gustavo y Memo, pero cuando el ariete canario buscaba el remate, Taranilla muy rápido le arrebataba el esférico de los pies. Con la entrada de Maciot, el técnico local Almeida buscaba más profundidad pero el Ourense se defendía bien.
De nuevo se lucía Manu Taranilla en un disparo con la zurda de Eloy. Más claro todavía lo tuvo Memo en el minuto 68, con un disparo soberbio a la media vuelta desde el interior del área atajado por el portero visitante. Toda la segunda parte sería más o menos igual, con llegadas locales ante un Ourense que se defendía con orden y sin perder jamás el sitio. En los minutos finales, los nervios y el cansancio pesaron a los locales y los gallegos pudieron llevarse el uno a uno. No alivia demasiado la situación del Ourense este marcador, pues se jugará el descenso en la última jornada y dependiendo de lo que haga el Villa Santa Brígida. Pero el buen trabajo invita a confiar hasta el final.
Fuente:Faro de Vigo.