PÁJARA PLAYAS:Ramón, Raúl Benítez, Alfonso, Casquero, Robles, Zarandona, Uvi, Leandro, Festo, Aday Santana, Yavhé, Toño, Saúl.
OURENSE:Berto, Portela, Aloisio, Jaime Noguerol , Rives, Josu, Tomás, Lozano, David Ferreiro, Juan Estévez, Moreno, Osvaldo, Yebra, Anxo.
Goles:Minuto 15: Saúl; Minuto 34: Iván Zarandona, de penalti.
Árbitro:García Castillo, del comité valenciano.
Incidencias:Partido de la 28ª jornada de liga disputado en el Benito Alonso de la Pared ante unos 250 espectadores.
Nueva derrota fuera de casa para el Ourense, que amarra sus puntos y su tranquilidad en los encuentros de O Couto, pero fuera de casa pierde mucho fuelle. Ayer, el Pájara sumó la victoria ante los de Manolo Tomé, tres puntos balsámicos además para un conjunto canario que estaba sumido en un profundo bache de juego y resultados, en especial en su feudo. Los gallegos siguen sin vencer lejos de su estadio desde el 16 de diciembre de 2007, cuando se impusieron cerca del Benito Alonso, en Arrecife, y encadenan seis encuentros fuera sin saber lo que es vencer a domicilio. Ayer, además, la derrota llegó por la vía rápida, en una primera parte nefasta de los ourensanos y casi perfecta de un Pájara veloz y efectivo.
Llegaban al encuentro dos equipos con trayectorias bastante diferentes en las últimas semanas, pues los visitantes en su buen momento local habían escalado hacia la calma mientras los locales estaban en agobios. Pero eso hizo que los de Luis Rueda tomasen la iniciativa desde los primeros compases, muy enrabietados por la necesidad de ganar y de darle una alegría a la afición, que había visto ocho goles en contra en los dos últimos encuentros de los gualdiazules en el Benito Alonso.
El Ourense salió dormido (¿el cambio horario?) mientras los locales se adueñaban del partido, comenzando a generar ocasiones de gol encerrando en su área a los de Manolo Tomé. Ya en el minuto ocho se veían las intenciones con una dejada de Casquero sobre Raúl Benítez, cuya volea salió ajustada al palo de la meta defendida ayer por Berto. Dos zagueros incorporados al ataque en el bando canario, una señal.
En el minuto doce, y en pleno agobio local, Berto tuvo que despejar una situación complicada después de un lanzamiento de Toño con intenciones de gol. Así, al cuarto de hora en un saque de falta botada por Raúl Benítez, el remate de Saúl lo sacó el cancerbero gallego a córner. Pero el acoso local acabó en el premio justo del gol, que llegó en una jugada de Iván Zarandona, quien dejó sobre Aday Santana para que éste habilitara a Saúl, quien de disparo cruzado con la diestra incrustaba el balón en las mallas.
Esto hizo que los locales se sintieran aún más cómodos en el rectángulo de juego, y siguieran generando ocasiones de gol ante un Ourense que no reaccionó. Así, a los 25 minutos de juego era Toño el que caía dentro del área derribado por Rives pero el colegiado dejó que siguiera la jugada entre las protestas canarias.
Pasada la media hora de encuentro, esta vez sí hubo penalti. Un despeje del guardameta Berto después de un disparo de Saúl dejó la pelota muerta, Iván Zarandona fue a por el esférico con rapidez y el meta cometió claro penalti en su intento de alejar el peligro. El propio Zarandona convirtió desde los once metros en el segundo y a la postre tanto de los majoreros. Este segundo tanto al fin hizo espabilar algo al conjunto de Manolo Tomé, y a renglón seguido llegaba la primera aproximación del Ourense, con un disparo que salió desviado de Anxo.
En el segundo período, el Playas dejó el balón para que lo dominara el Ourense, lanzando rápidas contras en las que tanto Leandro como Saúl pudieron haber aumentado la cuenta. El Ourense lo intentaba con disparos lejanos, en especial obra de un activo Anxo, en los minutos 65 y 67, pero sin encontrar portería. Pocos atisbos de remontada.
En el minuto 77 Leandro dispuso incluso de una buena oportunidad para ampliar el marcador del Playas de Jandía, pero su lanzamiento en vaselina la atrapó el guardameta gallego. Poco después Osvaldo pudo acortar las distancias después de un centro de Lozano, pero el remate del ariete con la testa salió ajustado junto a la base del palo. Fue la última jugada reseñable de un encuentro que fue languideciendo, ya con todo el pescado vendido. En resumen, justa victoria de los locales ante un Ourense que causó una pobre impresión en su visita a Fuerteventura. Y es que en plena jornada jornada electoral, cuando había que jugar el Ourense optó por la abstención.
Fuente:Faro de Vigo.