Venres, 07 de Marzo de 2008

Ausencia total de fútbol sobre el terreno de juego, gran ambiente en la grada de tribuna. Abajo, mucha parsimonia por parte del Ourense y mucha ilusión por parte de un Tuilla que estuvo bien colocado y que, a base de ramalazos de entrega, tuteó sin miramientos a los ourensanos.

Arriba fue un encuentro de idas y venidas. En el extremo izquierdo de la grada de tribuna estaban los ’atacantes’ ourensanos, más de media grada hacia la derecha estaba literalmente tomada por los asturianos.

¿El partido? De fútbol casi nada, se jugó entre la afición. La mayoría de los reservas habituales poco podrán reprocharle a Manolo Tomé, pocas explicaciones le podrán pedir de los motivos de que no jueguen. Saltaron al campo a cubrir el expediente, sin ninguna tensión y tomando el tema como si de una pachanga se tratase. Tanto es así que el técnico ya puso a calentar a la media hora a Yebra, David y Jaime.

Jugadores como Álvaro o Levi se limitaron a deambular sobre el resbaladizo césped de O Couto y el propio Manolo Tomé los relevó en el mismo vestuario de cara a la segunda mitad. Con ellos ya no iba la historia.

Siempre Pablo

Tampoco el Tuilla estaba para lanzar cohetes, pero mantenía la estampa de un equipo organizado. Se intuía que las dimensiones de O Couto pudiesen hacer mella en su preparación física, pero supieron dosificar a base de veteranía, aunque los calambres pronto empezaron a hacer mella.

El conjunto ourensano mejoró algo en la reanudación aunque poco y, tras una mala salida del portero y en un saque de falta botado por Seoane, Pablo apareció en el segundo palo para marcar el único gol del partido. Un gol que, visto lo visto, no parece suficiente para viajar con tranquilidad a Tuilla y menos si algunos protagonistas son los mismos del encuentro de ayer.

Fuente:La Región.


Publicado por Siareirocdourense @ 20:09  | CRONICA
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