OURENSE:Manu Taranilla, Pablo, Oli, Aloisio, Rives, Tomás, Jaime, Lozano (Estévez, minuto 73), Azevedo (Moreno, minuto 66), Álvaro, David (Yebra, minuto 58).
ATLÉTICO DE MADRID B:Bernabé, Aitor Núñez, Raúl Llorente, David Fernández, Debris, Casabella, Solabarrieta, Álex Quillo, Rubiato (Senel, minuto 66), Batres (De Abreu, minuto 89), Didi (Rubén Ramos, minuto 84).
Árbitro:Pedro Miguel Arenal Gómez. Comité castellano leonés. Asistido por Francisco Barroso Rodríguez y Manuel Vaquero Girón.
Incidencias:Partido de la tercera jornada de liga disputado en el estadio de O Couto ante unas 800 personas. Terreno de juego en buen estado en un tarde de calor sofocante.
El Ourense suma. De punto en punto el equipo de Tomé se mantiene invicto después de tres jornadas de campeonato aunque tampoco da para mucho más su rendimiento sobre el terreno de juego. Hay progresión en la robustez del grupo y el portero Manu Taranilla sigue en el pedestal de la seguridad, pero la medular continua sin encontrar vías libres en la gestión de la pelota. Tomás es un defensa más, aunque entonado, y Lozano tiene demasiado retraso en su puesta a punto para convertirse en el amo del juego. Las bandas tampoco contribuyen a paliar el solitario combate de los delanteros, especialmente en el caso de un atascado Jaime Noguerol. Sin buenos servicios el remate se complica en exceso. Sin definición ni eficacia los triunfos se retrasarán todavía un tiempo.
Seis meses sin ganar un partido son un lastre en el despegue rojillo. Hay tanto apetito de victoria y de agradar que se quieren acortar los plazos en la elaboración de la jugada. Se encadenan las imprecisiones y las posesiones fugaces por lo que el dominio del territorio produce escasos réditos ofensivos. Casi todos en la primera parte fueron del Ourense ante un Atlético B instalado en un repliegue conservador. La primera combinación útil permitió a David servir un balón desde la izquierda, el flanco preferido del Ourense en el período inicial, que Jaime estrelló en el cuerpo de Bernabé. El portero del filial tuvo una buena tarde, aunque la exigencia de otros remates de Álvaro y Azevedo antes de la primera media hora fue menor. Antes del descanso Álvaro tuvo la cuarta opción para marcar, pero empleó demasiado tiempo en preparar el disparo ante un portero que dio una respuesta rápida.
Atrás quedaban 45 minutos monótonos que en su parte final ya permitían adivinar más voracidad ofensiva del filial rojiblanco. El tostón apenas creció en interés en la segunda parte. El Ourense asumía una tibia iniciativa pero las ideas fluían con demasiada lentitud. Al rival le bastaba con sostener una línea ordenada renunciando incluso al contragolpe. Tomé tuvo que introducir retoques sobre la marcha. Cambió incluso el dibujo al colocar a Tomás por delante de la zaga y formar una segunda línea de cuatro con Yebra y Lozano en el núcleo. Jaime pasó a la izquierda -prefirió forzar este movimiento a apostar por un extremo zurdo como Moreno- y Álvaro cayó a la derecha. Casi de inmediato Azevedo se lesionó y Álvaro pasó a la demarcación de nueve y Moreno ocupó el flanco izquierdo.
El último retoque quería refrescar la dirección al salir Estévez por Lozano. El efecto fue mínimo porque el Atlético B estaba más entero y ya olía la sangre de la herida rojilla. La zaga flaqueó en dos acciones de estrategia consecutivas, aunque el último baluarte sigue en pie. Taranilla desplegó su brazo para desbaratar un testarazo de Didí que se envenenó en su caída y a los cinco minutos se impulsó en una enorme estirada para despejar a un palmo de la línea un remate de Batres. Dos hombres saltaron con Aloisio en un desliz grave de todos sus compañeros.
Aunque el despiste más clamoroso correspondió al central atlético Debris al controlar defectuosamente un balón cuando era el último hombre. Jaime Noguerol estaba atento y corrió tras la pelota sin dueño. Avanzó hacia la línea frontal del área hasta que las fuerzas se agotaron y su disparo cayó en los guantes del portero madrileño. El Ourense tuvo que esperar hasta los últimos diez minutos del partido para pujar por la victoria. Fallaron el pulmón y la inspiración para conseguir un triunfo que se resiste.
FUENTE:El Faro de Vigo