El Ourense se queda en Segunda B. El Lanzarote hizo los deberes de los rojillos en el último minuto y el equipo de O Couto salvó los muebles a otra temporada infame que enseguida quedará en el olvido. Pero el registro conseguido por Manolo Tomé pasará a la historia.
Nadie en los 55 años de vida del club rojillo había perdido tanto. El técnico de Moaña, que anunció mil veces que su equipo no pasaría apuros, ha cerrado la temporada con once derrotas consecutivas. Desde el pasado 11 de marzo el Ourense no ha sido capaz de sumar un sólo punto de los 33 que han estado en disputa. Y estas once derrotas, unidas a las anteriores, hacen que Tomé acabe con 20 reveses en su haber, una cifra que ningún técnico ha sumado nunca en toda la historia del club. El curso 2006/07 tan sólo pasará a la historia por esos dos datos estadísticos: mayor número de derrotas consecutivas y en el cómputo global de la Liga con un mismo entrenador que en ningún momento ha sido cuestionado por sus directivos.
Hay más datos estadísticos para echarse a temblar con la era Tomé. Durante este tiempo el cuadro rojillo ha encajado la friolera de 22 goles que le han llevado a terminar el curso con 60 tantos en contra pese a tener a uno de los mejores porteros de la categoría, como Manu Taranilla. Por contra, ha marcado tres.
Y estos demoledores números son le reflejo de una situación insostenible que el entrenador no ha querido gestionar. La plantilla acumula más de tres meses sin cobrar, le deben cinco nóminas además de otras cantidades pactadas y en más de una ocasión han amagado con la huelga. Lejos de cerrar filas con sus profesionales, Manolo Tomé se ha alineado en todo momento con las tesis de club. Le puede la vena de directivo.
FUENTE:La Voz de Galicia