OURENSE:Manu Taranilla; Bru A, César, Aloisio A, Xurxo; Currás, Martín A, Yebra (San Román' 55'), Padín (Jaime 57'); Manu y Óscar Martínez.
ATLÉTICO DE MADRID B: Roberto; Kili, Bertin A, Rives, David Fernández, Raúl Llorente (Marcos Márquez 38’); Vara, Adrián Pollo, Solabarrieta A; David Rodríguez (Batres 70’), Rufino (Monasterio 63’).
ARBITRO: Arias López, colegio cántabro.
GOLES: 0-1 Monasterio (83’).
Estadio O Couto, 1.000 espectadores.
La suerte que se le echaba en cara al Ourense le abandonó de mala manera contra el Atlético. Lo que podía haber sido un 1-0 en el minuto 72 con un penalti que el guardameta rojiblanco Roberto le sacó a Jorge Rodríguez se convirtió en un 0-1 en el 82 después de un ataque de dos delanteros rojiblancos contra cinco defensores. El zapatazo de Monasterio, inofensivo a simple vista, le botó en los morros a Taranilla, que se lo comió.
Esta vez no fue el Ourense que convertía en gol todo lo que disparaba. Tampoco el Atlético fue un filial al uso, de los que enamoran. Más bien al revés.
Todas las ocasiones rojillas en el primer tiempo las fabricó Martín y las culminó Óscar, excepto una. Un mínimo de precisión en el último pase habría supuesto un nuevo triunfo, holgado además. Que si Martín se precipita a la hora de dársela a Óscar a los dos minutos, que si dispara flojo a los cinco, que si mete raso sobre Óscar pero el ariete no llega a los 14, que si centra y el 9 cabecea arriba a los 26 o que si deja atrás con el tacón pero Óscar tira débilmente a los 28.
Sólo al comienzo del segundo tiempo dijo pío el Atlético, pero David Rodríguez cabeceó a las manos del portero un balón de Kili, que en la jugada siguiente pateó tan mal tan mal que la pelota salió por la otra banda.
La entrada de Jaime revitalizó al Ourense, que se encontró con un penalti por derribo a ’Van Curielrooy’. Jorge Rodríguez dudó tanto y tanto -dos paradiñas- que el portero se lo sacó. Ahí estuvo el partido.
Esto es fútbol
Roberto detuvo un penalti ejecutado por Jorge Rodríguez y el Atlético de Madrid B se llevó la victoria wt Se cortó la buena racha rojilla de cuatro victorias consecutivas; un penalti detenido por Roberto se convirtió en la clave wt Lo bueno o lo malo del fútbol es que no entiende de sentimientos ni de cábalas. El balón, que en algunos de los partidos anteriores se mostró caprichoso a favor del equipo de Manolo Tomé, fue ayer esquivo y burló la ’paradinha’ que puso en práctica Jorge Rodríguez al ejecutar el lanzamiento de un penalti. El portero Roberto adivinó la trayectoria del balón, echó la zarpa y detuvo la euforia rojilla.
Para más capricho, en la segunda llegada del equipo col chonero durante la segunda mitad ante Taranilla, Monasterio encontró licencia en su penetración hacia el área, pegó con la zurda, el balón botó antes de llegar al portero ourensanista y se coló. Lo dicho, esto es fútbol.
Bien es cierto que el Ourense nunca se encotró cómodo ante el conjunto colchonero. El técnico rival montó un expeditivo entramado defensivo con cinco atrás, jugadores expeditivos y bien contrastados, como es el caso del francés Bertín, y luego exigió a sus jugadores de la medular un sacrificio extra de una presión agobiante.
El partido fue intenso a pesar de las imprecisiones, no fue malo, aunque de cara a la galería no mostró su cara vistosa, pero hay que tener en cuenta que enfrente estaba un equipo transformado, de lo mejorcito que ha pasado por el campo de O Couto. No pareció el típico filial, más bien un cuadro experimentado, que ha asumido a la perfección la practicidad antes que la vistosidad para intentar salvarse.
El Ourense nunca se encontró cómodo. César sufrió muchísimo en su carril durante la primera mitad y el infortunio se decantó ayer del lado ourensanista en la reseñada jugada del penalti. Tomé estuvo ágil y acertado en los cambios a pesar de alguna voz de desaprobación.
FUENTE:La Región