Cada intento de relevo en la presidencia del Ourense suele convertirse en algo extraño. En los últimos años han sido numerosos los cambios para salvar el club. Ahora, con las dudas de la continuidad de Joaquín Muñoz, el empresario Clodomiro Nóvoa se postula como aspirante al regir los destinos del club.
Jorge Bermello logró sacar al club del atolladero económico en el que se hallaba. La presidencia pasó después a manos de Ramiro Lamas, Felipe Rodríguez Vide; y, a continuación, apareció el grupo madrileño Bahía, que dejó el club en la bancarrota. A todos ellos le siguió José Luis Sousa, antes de que llegara Manuel Rois, que logró rebajar la deuda y poner de nuevo el club en marcha.
Una vez que Rois presentó su dimisión el 8 de julio de 2004, la presidencia la asumió Joaquín Muñoz, que sigue dirigiendo los destinos del club pero sin cumplir todas las promesas que hizo y elevando la deuda de un club con menos ingresos. Muñoz quiere agotar el periodo en la presidencia, pero podría haber novedades y de un modo paralelo a la solicitud de la Ley Concursal también ha trascendido que el empresario Clodomiro Nóvoa, acompañado de otros industriales, estaría dispuesto a hacerse con las riendas del Ourense, siempre que el actual presidente se vaya.
Clodomiro Nóvoa se entrevista esta mañana en Madrid con José María Ruiz Mateos. Lleva trabajando varios días para saber si el club puede ser viable para hacerse con sus riendas. Aunque podría tener problemas con el actual presidente, quien asegura que sólo se marcharía si le pagan los 240.000 euros que han puesto los consejeros de sus bolsillos.
El consejo de administración llevará a la junta general de accionistas, que se celebrará el próximo día 28, la propuesta para que el conjunto de As Burgas solicite su inclusión en la Ley de Procedimiento Concursal.
El conjunto de As Burgas está pendiente de recibir todos los informes solicitados a varios bufetes de abogados para conocer los pasos concretos a seguir.
Las deudas contraídas ascienden a 5.463.346,66 euros. Caixanova es el principal acreedor con una cantidad pendiente de cobro de 2,6 millones de euros. En la lista de espera del Ourense aparecen instituciones como Hacienda, con 932.000 euros, la Seguridad Social, con 453.00, además de Viajes Compostela, con 350.000. El resto de la deuda está contraída con pequeños acreedores.
La iniciativa tiene todos los visos de prosperar. Aunque en teoría, el accionariado del Ourense no se ha pronunciado, la mayoría de las acciones está controlada por personas afines al Partido Popular. Baltar Pumar, después de la recompra , revendió a su vez un importante número de acciones a cargos públicos y a industriales próximos a los populares. De hecho, los últimos presidentes del club siempre ostentaron esta mayoría accionarial en los últimos años.
En el apartado deportivo, los jugadores siguen esperando cobrar las dos mensualidades que les adeuda el club y algunos las cantidades que tienen pendientes de la temporada pasada. Al personal no deportivo le fue entregada una pequeña cantidad.
Fuente: Faro de Vigo