Lo dicho. Lo que hoy manda en la tabla son los puntos. El Ourense sumó una nueva victoria en casa -el campo de O Couto se está convirtiendo en un fortín- y poco a poco va escalando posiciones en la tabla clasificatoria. El propio Manolo Tomé, el entrenador, remarca, no sin un tinte de ironía, eso de que ‘ya no hay quién nos quite esos puntos’.
Sin embargo, no se pone la venda en los ojos y es consciente que ‘no dimos el domingo la sensación de otros partidos, nos faltó empaque. Yebra se quedó demasiado solo en el centro del campo, nos cerraron bien las bandas... La verdad es que nos hicieron bastante más daño del que esperábamos inicialmente’.
Volvieron a repetirse errores de marcaje en las jugadas de estrategia. El gol visitante se fraguó en un remate limpio de cabeza dentro del área sin encontrar oposición rojilla y Taranilla tuvo que echar mano de sus cualidades de felino para abortar otras dos ocasiones con similares pautas.
Tomé: ‘No sé que pudo pasar, pensé que ya estaba corregido ese marcaje a balón parado, pero volvimos a caer. Tendremos que seguir corrigiendo ese detalle’. ¿Ha habido relajación? Aunque no lo digan con claridad, los propios protagonistas admiten cierta falta de tensión.
Se nota a veces en detalles. Se ve desde la grada, cuánto mejor lo verá el técnico ya en vestuarios. ‘Hombre, siempre aparece algo de relajación’, admite Manolo Tomé. ‘Son cosas que ya vas viendo durante la semana, que además trajo bastantes noticias, e incluso lo palpas en vestuarios o durante las sesiones de calentamiento. Es algo que así ocurre, sin voluntariedad por parte de nadie, pero son dinámicas difíciles de corregir. Pienso que ante el Puertollano no será así’.
Fuente: La Región