El empate sin goles del Ourense en casa del líder supuso, además del valioso punto conseguido, que Manu Taranilla no encajase por primera vez en lo que va de Liga lejos de O Couto. Lo valora más ‘porque tenían un promedio de casi tres goles por partido en su feudo. El Ourense ha estado muy compacto y firme’. El Anxo Carro, La Aldehuela de Fuenlabrada y Pasarón fueron escenarios en los que el Ourense estuvo a punto de conseguir la victoria. Los tres encuentros finalizaron con empate a un gol. El Alfonso Silva, feudo del líder, es el único hasta el momento en el que Manu Taranilla no ha encajado lejos del campo de O Couto.
Son números que valoran los porteros, quienes viven de no encajar, al contrario que los delanteros, que tienen como alimento el gol. Reconoce que ‘he sentido una doble satisfacción, personal y colectiva. Jugábamos contra un rival que tiene unos números extraordinarios y la única pena que tengo es que no hubiésemos marcado además de ser los primeros en conseguir arañar un punto en casa del líder’.
Fuera euforias Vio a sus compañeros ‘muy compactos, teniendo casi siempre el balón y, si no lo teníamos, provocábamos que el Universidad lo manejase muy lejos de nuestra área. No dejábamos recibir cerca a dos tiburones como Paulino y Alejandro’.
Piensa que ‘ha cambiado la película, ya no sólo ganamos en casa y perdemos fuera, sino que hemos cosechado puntos frente a rivales muy cualificados. Lo que ahora debemos hacer es no confiarnos en casa, tenemos dos partidos consecutivos en O Couto y debieran marcar nuestro futuro. Se suele decir que es difícil ganar dos partidos consecutivos, pero debemos romper ese dicho’.
Lo que sí tiene ‘muy claro es que disponemos de plantilla para hacer buenas cosas. Un día puede ocurrir por casualidad, pero hemos dado la talla ante los grandes. Tal vez nos falte ahora hacerlo mejor contra los de abajo y evitar cualquier atisbo de euforia, no valen confianzas. Por eso digo que los dos próximos encuentros seguidos en casa deben marcar nuestro futuro’.
Fuente: La Region