OURENSE:Manu taranilla, Seoane, bru, Aloisio, Xurxo R odríguez, Currás, Sanromán (Yebra, minuto 84), Juan Estévez (Curiel, minuto 68), Padín (Jorge Fernández, minuto 59) Óscar Martínez y Manuel.
TALAVERA:Toni García, Ferrer, Torralba, Juli, Seco, Agustín, Juanjo (Dani Martínez, minuto 86), Chuchi (David Gómez, minuto 79), Ayron (Lafuerza, minuto 45), Bayarri y Óscar Silva.
GOLES: 1-0, Minuto 43: Aloisio caza un mal despeje de Toni y fusila en el área. 1-1, Minuto 53: Lafuente cabecea libre de marca en el segundo palo una falta botada desde la esquina. 1-2, Minuto 67: Óscar Silva marca de volea cruzada un servicio de Lafuerza.
ÁRBITRO: Pablo Gómez Fuertes, del comité asturiano, auxiliado por González Hevia y Rodríguez Noval. Mostró tarjetas amarillas a Seoane y Bru, por parte local, y a Juli, por los visitantes.
INCIDENCIAS: Campo de O Couto. Unas 700 personas.
El Ourense se complica la poca vida que le auguran las instituciones. El triunfo ante el Talavera era un imperativo histórico al final de una semana en la que los políticos advirtieron sobre el riesgo de desaparición pero a los de Tomé les sobró la segunda parte en su intento de replicar sobre el terreno de juego a los que han puesto en marcha la cuenta atrás a una trayectoria de medio siglo. Aloisio puso el gol para abaratar la victoria al filo del descanso pero el Ourense se descosió por su entramado defensivo. Un fallo en un marcaje en una acción de estrategia y un error en un despeje con la contención descolocada abrieron la puerta a la remontada de los manchegos. Dos mazazos que el rival ejecutó con maestría pero a sus anchas llevaron al Ourense a la parálisis.
El partido no encontró el ritmo mientras el corsé táctico no se desprendió. Imprecisiones e interrupciones relegaron la gestación de fútbol, aunque hubo un goteo de aproximaciones a las áreas promovidas por desajustes en la defensa. Los más graves correspondieron al Talavera ya que Óscar Martínez y Manuel se lanzaron a pecho descubierto por el carril central hacia el área de Toni García. La indecisión siempre dio un segundo de ventaja al adversario para desbaratar el peligro. Una genialidad de Padín en el área con el ángulo de disparo perdido precedió al primer aviso serio. El de Catoira sirvió el balón atrás y Currás, en llegada, lo remitió pegado al poste. El choque se había acelerado tras un comienzo insulso y el Talavera respondió como más le duele al Ourense. Bru tuvo que lanzarse a tierra para sacar sobre la línea un testarazo tras un córner.
A tres minutos para el regreso a los vestuarios Aloisio cazó un pésimo despeje de Toni García para enviarlo a la red. Dos minutos después Gómez Fuertes anuló a instancia de su asistente un tanto de Óscar Martínez tras recibir en el corazón del área un pase lateral de Sanromán en supuesto fuera de juego. El Talavera saludó el descanso con el miedo en el cuerpo aunque en el vestuario se obró la reacción. Los de Tomé se encontraron a favor de marcador sin la lógica de la superioridad. Les costó asumir la iniciativa y mantuvieron al rival alejado de su portería por inercia, pero nunca impusieron su fuerza en el centro del campo.
Los impulsos fueron insuficientes en la segunda parte para que la ventaja resultase intocable. El Ourense quiso dormir el partido y apenas cruzó el centro del campo en los primeros compases de la reanudación. A los ocho minutos llegó el primer error garrafal en la vigilancia. Dos jugadores del Talavera llegaron libres al segundo palo en un balón servido desde la esquina que sobrepasó la salida de Taranilla. El cabezazo del ex madridista Lafuerza fue fulminante. En el 67 Bru entregó el balón a Lafuerza, revulsivo demoledor de los manchegos, y su centro dirigido a Óscar Silva encontró una perfecta volea que superó al meta del Ourense.
Aunque Bayarri pudo sentenciar con un remate endiablado que desvió el pie de Aloisio el Ourense generó méritos ofensivos para salvar el empate. Óscar Martínez, con un desgaste enorme a cuestas, encaró al portero del Talavera pero se desinfló en los últimos metros y Yebra cruzó en exceso un disparo cuando el tiempo se agotaba. Fueron acciones puntuales en un tramo desangelado por la ausencia de fe. El Ourense se quitó de encima los últimos 25 minutos al asumir su incapacidad para remontar. Quedó atrapado en la impotencia ante un contrario limitado que se benefició de los errores del que no cree en el futuro.
Fuente: Faro de Vigo.