La plantilla del Ourense no ha percibido ni un euro desde que comenzó a trabajar a mediados del mes de julio. Más de dos meses después no han recibido ninguna mensualidad pese a que los jugadores foráneos han tenido que adelantar el dinero de sus respectivos alquileres y fianzas de pisos. También hay atrasos pendientes con los jugadores de la temporada pasada que no denunciaron, con los empleados de la entidad, con instituciones como la Seguridad Social y Hacienda y con la agencia que organiza los viajes. Un agente de jugadores y la empresa que suministraba el año pasado el material deportivo han llevado su casos a la justicia ordinaria.
Aunque ningún jugador ha dicho una palabra al respecto, en el vestuario del Ourense existe una profunda preocupación. A estas alturas, con la temporada recién comenzada, parece imposible imaginarse una situación así. La plantilla rojilla comenzó a trabajar el pasado 20 julio, y dos meses después nadie ha recibido dinero alguno, cuando casi la mitad de la plantilla (contando los ocho fichajes realizados) ha tenido que adelantar los pagos de los alquileres y afrontar los gastos diarios. Los novatos son los más extrañados.
Pero la alarma también ha saltado en los jugadores que continúan de la campaña pasada. La mayoría de ellos descartó la posibilidad de denunciar al club ante la AFE fiándose de las promesas del presidente Quino Muñoz, pero a día de hoy tampoco han recibido ningún tipo de cantidad a cuenta. Tan sólo están al día (en cuanto al curso pasado se refiere) los tres jugadores que recurrieron a su sindicato. El pago a la AFE fue realizado gracias a una gestión institucional de Concello y Diputación.
Después de tanto tiempo, y dado el nerviosismo existe, se ha desarrollado más de un cónclave entre los capitanes y la cúpula rectora, pero hasta el momento ninguna de las promesas se han cumplido. La semana pasada, con motivo de la paralización de las subvenciones de la Xunta de Galicia por el affaire de la federación, Quino Muñoz aprovechó para decir que no podía atender los pagos al congelársele una partida pendiente de 60.000 euros. Curiosamente, sobre esa subvención pesaba un embargo de la Seguridad Social de finales de la temporada pasada.
En el caso de los empleados, la situación es menos grave. Tienen cantidades pendientes pero sí han percibido las nóminas correspondientes. Los impagos también sacuden a los entrenadores de los equipos base e incluso al conjunto de fútbol sala femenino, ya que varias jugadoras de la temporada pasada apenas han percibido dinero alguno a lo largo de toda la campaña. La misma situación se repite con los técnicos de la sección.
?na de las pocas cosas que atiende al día la directiva son los pagos a la agencia de viajes que organiza los desplazamientos. El mismo Quino Muñoz reconoció que Viajes Compostela exige el pago por adelantado de todos los viajes de esta temporada, ya que la deuda del club con la empresa de transportes ronda los 300.000 euros por impagos de otras temporadas, de hecho el asunto terminó en el juzgado.
La Seguridad Social también se ha cubierto las espaldas. Exige como garantía la subvención del Concello y en más de una ocasión ha procedido al embargo del dinero de la Xunta de Galicia. En caso de impago por parte del club, el organismo del Estado procede directamente a bloquear las ayudas institucionales.
Fuente: La Voz de Galicia.