Acabó el partido, se refugió bajo la sombra de un árbol en espera de montar en el autobús y echó mano de la memoria: “Recuerdo haber encajado cuatro goles sólo contra el Real Madrid en la Copa". Una derrota vergonzante como la sufrida en Cobeña se supone que pueda ser dolorosa para todos los componentes de la expedición, pero tiene un porcentaje más alto para el portero que recibe los goles. “Y más cuando ves que no puedes hacer casi nada por evitar alguno de ellos", afirma Manu Taranilla, la “víctima" de los cuatro goles. Estuvo vendido en todas las acciones -el primero fue de penalti y los otros tres también desde dentro del área-, y tiene que echar la vista atrás “para acordarme de cuando recibía una goleada similar. Fue en el partido de Copa jugando con el Pájara ante el primer equipo del Real Madrid. Creo que me marcó tres Guti y otro Savio".
Lo de ayer no lo esperaba. “No lo esperaba porque, a pesar de haber encajado el primer gol y quedarnos con uno menos yo tenía la seguridad en el descanso de que íbamos a remontar, porque veía más calidad y llegadas por parte del Ourense. Sí lo vi muy mal en los últimos 15 minutos, porque llegaban por todas partes y con facilidad". Llegó al Ourense en busca de un escaparate y se ha encontrado con las lunas rotas. “Ahora ya estoy mejor, pero el domingo lo pasé bastante mal. Que te metan cuatro en un partido para ganar... que sea, con todos los respetos, el Cobeña.
Es normal que los aficionados estén enfadados, pero yo estoy seguro de que les daremos bastantes alegrías". Lo dijo cuando llegó y lo mantiene después de la primera jornada de Liga: “Disponemos de una plantilla, cuando estemos todos, para hacer algo bonito en la Liga, pero este comienzo..." Dicen que lo mejor para olvidar un problema es intentar resolver inmediatamente el siguiente. Es por ello que el portero del Ourense afirme que “en lo único que pienso ahora mismo es que llegue cuanto antes el domingo para que en el siguiente partido de la Liga, ante el Pájara, podamos solventar el borrón que sufrimos en Cobeña".
Fuente: La Región