Viaja el Ourense a su particular isla maldita sin dos de sus jugadores más importantes en envites tan exigentes como el canario, Manuel Ángel y Pablo López, si bien reforzados por el papel que viene realizando Xabier Seoane y el filial César. Enfrente estará una de las delanteras más goleadoras del grupo.
Desde que Manolo Tomé llegó a la dirección del banquillo de C.D. Ourense, casi todos los encuentros que ha dirigido se han saldado de forma excelente salvo la visita efectuada a Fuenlabrada. Más o menos ha ido solventando los problemas, a pesar de que muy pronto han ido quedando jugadores en el camino, caso de Manuel Ángel y Durán, pero de cara al encuentro de hoy, el hándicap se ha convertido en aún mayor, pues David Pérez, por acumulación de tarjetas, y Pablo López, debido a una lesión de última hora, tampoco estarán en Lanzarote.
Por esta razón, el técnico rojillo tendrá que redideñar el equipo manteniendo a Seoane, todavía renqueante, en el lateral derecho, situando a Ramón Dacosta en su posición en la izquierda, aunque tocado en un pómulo, y poniendo nuevamente al filial César en el centro de la defensa con Aloisio.
Esta parcela defensiva deberá hacer frente a jugadores como Meca, que en su día, no hace mucho, militó en el pri mer equipo del Real Madrid cuando lo dirigía Del Bosque. Contimuando con la reestructuración en el equipo, el técnico ha cambiado nuevamente de posición a Sueiro, que ahora volverá al carril izquierdo para suplir a David Pérez, y colocando a Anxo en el derecho, pues Jaime, que era el jugador indicado, también viajó con dolores.
Currás tendrá hoy una labor se supone que de un caracter específicamente defensivo y aventura ser un partido de exigencias para Sanromán y Padín, jugadores a los que durante la semana, Manolo Tomé les ha pedido más implicación a la hora de ejercer la presión ante los rivales. Considera el técnico que en este aspecto no anda precisamente sobrado el Ourense, y ello provoca que el rival tenga espacios.
Punta de ataque
La punta de ataque rojilla seguirá siendo para Óscar Martínez que, para no variar, también anda tocado desde el partido del pasado domingo en O Couto ante el Pájara. Recibió aquel día un pisotón y se le ha hecho un acople en la boca para que pueda desenvolverse sin excesivos dolores y aporte su necesaria contribución al equipo.
FUENTE: La Región