Milo Abelleira, el ex entrenador del Ourense cumplió su amenaza y decidió denunciar al Ourense ante el comité de entrenadores. El pontevedrés tiene pendientes de cobro las nueve mensualidades adeudadas en el momento de su cese y todo el dinero que le corresponde por el finiquito. En total 150.000 euros (25 millones de pesetas).
El pasado martes, cuando se oficializó el cese Milo dejó claro que su plazo para el cobro finalizaba el viernes. Dio a los rectores del Ourense tres días para oficializar el pago, e incluso el propio entrenador viajó hasta las oficinas de O Couto para percibir su dinero, pero ni le pagaron ni le atendieron con buenas palabras. El ex entrenador le confirmó a los rectores que procedería en consecuencia y que denunciará al club por segunda vez. La primera ya lo había hecho antes de finalizar el pasado año por todos los meses que le debía, e incluso tiene una sentencia a su favor.
Milo presentó la denuncia el mismo viernes y ayer lo confirmó a TVG durante el intermedio del derbi de Pasarón que presenció en directo.
El Ourense tiene ahora federativamente una semana más para pagar todo el montante de la operación a Milo. De lo contrario comenzaría a pagar multas por no poder presentar entrenador. De entrada, Roberto Abad y Toño Dacosta están actuando como interinos.
Es de suponer que el dinero para pagar a Milo pueda llegar desde las subvenciones que tiene pendiente de cobro el club, pero en teoría ese dinero debiera ir a parar a los atrasos pendientes de los jugadores y a reforzar un equipo que ayer volvió a ofrecer una imagen lamentable en Pontevedra. En Pasarón comenzó a quedar claro que el problema no estaba en el banquillo y que ese dinero suena a despilfarro.
FUENTE: La Voz de Galicia.