Lo quiere el Real Jaén, pero Currás afirma que “ahora mismo lo único importante es el Ourense". Aconseja que se “acaben los líos" y que “haya más unión".
Dentro de esta especie de pequeño tumulto que se ha producido dentro del club con respecto a la figura de Milo Abelleira, los jugadores pretenden aislarse en lo posible.
Dos pesos pesados, ayer fue Ramón Dacosta, hoy lo hace Fernando Currás, desean que “desaparezcan los tambores de guerra, porque nos estamos jugando mucho". Incluso quiere escapar de responder al interés que tiene el Real Jaén por repescarlo.
“Lo primero es el Alcalá, bastantes historias están ocurriendo estos días para que busquemos más argumentos para distraernos. Da la sensación de que nos estamos sacando la piel a tiras". No elude lo que ocurre alrededor de Milo. Su apuesta “siempre ha sido la misma, yo con Milo he estado y estoy a muerte, porque con nosotros ha estado hasta el momento muy correcto. La mayoría de los jugadores estamos con él. A lo mejor hay algunos que no opinan así, pero creo que eso suele suceder en casi todos los equipos".
Reconoce que “no es el mejor caldo de cultivo para afrontar un partido tan importante como el de Alcalá, da la sensación de que te quieren poner la lápida encima antes de morir".
El hambre y las ganas
Prefiere hablar del encuentro del próximo domingo y reconoce que se une el hambre a las ganas de comer, “porque el Alcalá está todavía peor que nosotros. ¿Fácil?... Antes del partido casi siempre decimos las mismas chorradas, a veces sin sentido.
>Si el equipo sigue con la actitud de los últimos encuentros pienso que es para estar contento aunque no lleguen los goles. Reconozco que lo difícil será mantener la tensión y el empuje del último domingo ante el Melilla. No sé qué podrá pasar cuando no juguemos así". Dicho lo cual, “y aunque me repita, ya no hay frases para explicar esto, pues da la sensación de que siempre estamos llorando, y algo nos debe pasar para que domingo tras domingo no ganemos los partidos".
Así como Dacosta apuesta por sumar 30 puntos más para estar tranquilos, Currás reconoce que “ni me he parado a pensar en eso, sólo en ganar el próximo partido, porque es el más importante. Si lo ganamos, pocas cosas habrán cambiado, que nadie vaya a pensar que ya iremos a arrasar a Pontevedra". Apela a la transformación de “alguna de las muchas ocasiones de gol de que disponemos, pero eso es a veces cuestión de suerte, lo del gol rara vez se entrena".
Fuente

iario La Región.