Maratoniana jornada de entrevistas en O Couto. La continuidad de Milo Abelleira fue cuestionada por la mayoría de los consejeros, pero al final fue Quino Muñoz quien decidió que siguiese.
Fue la de ayer una jornada maratoniana para Milo Abelleira, para Quino Muñoz y parte del Consejo de Administración. El técnico recibió a las 08,45 de la mañana una llamada para presentarse a las 12,30 en O Couto. No pudo llegar hasta las 13,30 debido a que se prolongó la sesión de entrenamiento en Allariz. A esa hora entró en las oficinas del club y, después de solicitarle una ampliación al informe del día anterior, ahora verbalmente, se le comunicó la idea de alcanzar una arreglo para su marcha. El técnico no mostró inconveniente, pero cobrando todo lo que está estipulado en su contrato.
La cifra podría estar por encima de los 144.000 euros alcanzando un arreglo. Uno de los más beligerantes para que Milo Abelleira abandonase el club fue el recién llegado Clodomiro Nóvoa, quien reclamó insistentemente el acuerdo, pero el entrenador se mantuvo en la idea de cobrar todo lo que estaba reflejado en su contrato. Así las cosas, Abelleira quedaba emplazado para una nueva reunión a última hora de la tarde. Paseo en Oira Después de comer fueron vistos en la zona de Oira, en los aledaños del merendero “Pato Rojo", el presidente Quino Muñoz y Milo Abelleira. Intercambiaron allí impresiones por espacio de dos horas y de dicha charla extrajo la conclusión el entrenador de que por la tarde sería cesado.
A dicha reunión llegó sobre las 19,30 casi convencido de que su estancia en el Ourense tocaba a su fin. Sin embargo, y ante el enfado de varios consejeros, fue el presidente el que apostó por la continuidad del técnico haciendo ver, entre otros argumentos, la falta de liquidez en el club. Se barajó además la posibilidad de que el relevo de Milo Abelleira estuviera en casa: un tándem técnico con el segundo, Antonio Dacosta, y el preparador físico Roberto Abad, que es quien dispone del título de entrenador. Incluso se le propuso a Milo Abelleira que podía quedarse en el club como secretario técnico, una posibilidad que el técnico acabó rechazando. En ese ¿respaldo? a su continuidad se le ha exigido mucha más implicación y una mirada real hacia la cantera.
FUENTE

iario La Región.