Coincide con el día de los santos inocentes, pero no es ninguna broma. Club Deportivo Ourense afronta hoy una de las asambleas más decisivas para su futuro y viabilidad más o menos sostenida. Aunque suene a repetitivo, desde aquel fatídico 1997, año en el que el club rojillo se transformó en SAD y cayó en las manos de la empresa ISO, la sangría económica se ha convertido en una deriva que eleva la deuda a la cifra de 5.350.000 euros. Según Quino Muñoz, máximo rector del club, para encontrar una salida a la precariedad económica “sólo hay una solución, ir a la ampliación de capital".
Afirma que “intentaré transmitir a los accionistas la cruda realidad, cómo están, por ejemplo, las cuentas con Caixanova, Seguridad Social o Hacienda. Les diré que las conversaciones para intentar encontrar una solución van por buen camino, pero que será todo muy duro y que llevarán tiempo".
Encuentro matinal
El anuncio que hoy trasladará a la asamblea, previo acuerdo del Consejo, no es precisamente para lanzar cohetes, si bien el club tendría alguna que otra salida aunque con unas limitaciones que podrían empezar por no poder ascender de categoría mientras no se subsanan esas deudas. Quino Muñoz tuvo contactos en la mañana de ayer con representantes de Caixanova, el presidente de la Diputación y el alcalde de la ciudad. Encuentro breve pero, según él “muy fructífero y esperanzador porque he encontrado eco.
He encontrado a Caixanova muy receptiva y con ánimo de estudiar la situación, aunque nunca me ha hablado de condonación de deuda, siendo José Luis Baltar, presidente de la Diputación, uno de los que más ha intentando aportar soluciones". Dentro de un optimismo moderado afirmó Muñoz que “he visto interés e implicación por parte de empresas, instituciones y entidades financieras". Lo dicho, por encima de lo que pueda arrojar el ejercicio recién finalizado y el presupuesto de la próxima campaña, todo apunta a que el tema candente hoy será el de la ampliación del capital. Se espera una asamblea larga e incluso en algunos momentos tensa, aunque el presidente del Ourense piensa que será “muy tranquila". Adelanta que “habrá espacio para ruegos y preguntas a efectos de que cada uno pueda expresar sus dudas y yo pueda aclararlas lo mejor posible.
Fuente: La Region.