El Ourense puede cambiar su dibujo táctico para el antepenúltimo partido del año. La opción transformaría el habitual 4-4-1-1 en 4-1-3-2 .
Una de las opciones que baraja Milo Abelleira es jugar con Fernando Currás como único pivote, adelantando la posición de Durán y dejando a Sanromán en el banquillo. A cambio, los ourensanos ganarían un hombre de corte más ofensivo, pasando a jugar con tres atacantes.
Será una idea a madurar en función del campo, que puede obligar a apostar por el fútbol directo desde el pitido inicial.
Los ourensanistas, que ayer trabajaron en doble sesión, dura por la mañana y suave por la tarde. El plantel está acusando la exigencia de la semana.
Fuente: La Voz de Galicia.